guillermo de nuevo corriendo tras la lesión de lumbares

El dolor en sus lumbares le impedía entrenar. Pensó en abandonar el deporte (Testimonio)

Conozco a Guillermo desde hace más de 20 años. Hemos pasado buenos momentos en la bici. Guille se pasó al running hace 7 años, y le perdí la pista.

Un día me lo encontré en el gimnasio. Me extrañó porque Guille no es de gimnasios. Me dijo que estaba tocado y que un dolor en los lumbares le impedía correr con normalidad. Le ofrecí un electroestimulador para que lo probara pero él no se fiaba de aquel aparato que daba calambres. Le expliqué que el problema del gimnasio en la situación por la que él estaba pasando en esos momentos. El problema con el que se podía encontrar era el siguiente:

Al tener muy débil la zona lumbar, cuando realizara ejercicio para fortalecer la parte baja de la espalda, debía de hacerlo con mucho cuidado. ¿Porqué?. Muy sencillo. Cuando un músculo está débil y se le expone a un esfuerzo, es muy fácil que el músculo se contracture y aparezca el dolor, por lo que se entra en un círculo vicioso; te duele la zona lumbar porque la tienes débil pero cuando la entrenas, se contractura enseguida y te pones peor.

Esto lo vimos en nuestro blog hermano, en este artículo. https://www.deporteysaludfisica.com/el-principio-del-entrenamiento-con-cargas-progresivas-utilizalo-y-no-te-lesionaras-nunca-parte-1/

Al año siguiente volvimos a coincidir. Se encontraba peor que la última vez que nos vimos porque no se había recuperado. El dolor había ido a más y tomó la decisión de no hacer running.

Aquel dolor lumbar lo había vencido.

En ese momento volvimos a retomar lo del electroestimulador, y esta vez… me hizo caso.

Aquí está su experiencia narrada por él mismo.

“Tengo 45 años y realizo deporte habitualmente de una forma moderada, entre cuatro y cinco sesiones semanales. Principalmente practico ciclismo y running aunque desde hace unos siete años hasta la actualidad me dedico casi plenamente a esta última modalidad.

Suelo competir en varios 10.000 y medias maratones anualmente, siendo mi principal objetivo correr la maratón de mi ciudad, Badajoz.

Vengo padeciendo episodios de dolor en la zona lumbar los últimos dos/tres años, he probado de todo; calor, masajes, estiramientos y aunque notaba mejoría, nunca conseguí mitigar totalmente el dolor, continuando mis entrenamientos y competiciones a pesar de ello.

Durante la preparación del maratón 2016, sobre el mes de octubre de 2015, sufrí de nuevo dicho dolor lumbar de una forma más intensa que otras veces, llegando a postrarme en cama y parar los entrenamientos totalmente. Tras pasar por varias consultas médicas, radiografías y sesiones de fisio, nada parecía mejorar ni se me encontró ningún tipo de hernia discal o pinzamiento que pudiera ocasionarme el dolor. Pensé seriamente en dejar de practicar deporte.

Hablando de lo que me ocurría con Pedro, me comentó acerca de la electroestimulación, que probablemente lo que me ocurría era que necesitaba fortalecer la zona y que estos aparatos me podrían ayudar con esta lesión, con tal suerte de que disponía uno que ya no usaba y que me lo dejaría.

Escéptico y sin creer mucho en que esta solución fuera a causar efecto, comencé a ponerme el aparato con los programas e intensidades que me dijo, media hora por las noches, siendo mi sorpresa que al poco tiempo empiezo a notar mejoría. Animado por los resultados se lo comunico a mi amigo y me anima a que doble las sesiones, utilice nuevos programas y suba la intensidad de los ejercicios, pero esta vez me deja una faja. Viendo que me iba bien lo que estaba haciendo hasta ese momento, así lo hice, dándome una sesión en el trabajo y otra por la noche antes de irme a dormir.

Pues bien, cuál fue mi sorpresa que a la segunda semana de tratamiento y llevando parado algo más de un mes, ya comencé a trotar más de 30 minutos, a la siguiente semana ya hacía sesiones de una hora, y dos semanas después comencé de nuevo a competir, logrando tiempos muy buenos y lo que más me sorprendió, prácticamente el dolor había desaparecido.

Hoy en día, habiendo pasado desde que comencé a utilizar el electroestimulador más de seis meses, puedo decir que el dolor no existe y no lo recuerdo. Conseguí terminar el maratón con mi mejor tiempo, 3:34 y sigo entrenando con normalidad. Aparte he corrido pruebas populares en distintos pueblos de alrededor y he llegado a realizar un segundo puesto de mi categoría. Impensable hace unos años, cuando el dolor me hacía pensar en dejar de hacer deporte.

Me considero una persona muy desconfiada de los nuevos tratamientos o terapias, que a veces tildan de milagrosos. A pesar de esto, he de decir que ciertamente a mí me ha funcionado y estoy muy agradecido a mi amigo por ayudarme a solucionar mi problema. Meses de peregrinación por consultas médicas sin encontrar resultados positivos me habían hecho pensar en abandonar esto que tanto me gusta, el deporte.

Badajoz 19 de abril de 2016″.

Mi amigo Guille es de los escépticos. Estuvo a punto de dejar el deporte por culpa de ese dolor lumbar. Por suerte para él, me dejó echarle una mano.

La electroestimulación no hace magia, ni es nada milagroso. Tampoco es una terapia alternativa. Solamente hace que tus músculos vuelvan a estar funcionales sin provocarles ningún tipo de trauma. Sencillo, fácil, práctico y casi milagroso. A día de hoy Guille ya no utiliza el electroestimulador pero sigue asistiendo al gimnasio para mantener la espalda fuerte.

Me ha dicho que tiene pensado comprarse uno… pero ahora tendría que convencerlo de que también le ayudará a recuperar de los entrenos…

Me alegro mucho Guille de que vuelvas a hacer esto que tanto te gusta; disfrutar del Running.

Un fuerte abrazo.

Sé feliz.

Pedro García.