Magnetoterapia para el dolor de espalda

Magnetoterapia para dolor lumbar que no desaparece: ¿Es efectiva?

El dolor lumbar crónico es mucho más común de lo que parece. Y a veces es desesperante: te levantas “bien”, pero en cuanto pasas un rato sentado, cargas algo o simplemente cambia el tiempo y llega el frío… vuelve el dolor. Esa molestia constante acaba afectando al sueño, al ánimo y a cosas tan normales como caminar, conducir o jugar con tus hijos.

Como las causas pueden ser muy distintas (artrosis, sobrecarga muscular, problemas discales, inflamación, estrés, etc.) es normal que muchas personas busquen opciones que ayuden a aliviar el dolor sin depender siempre de pastillas o tratamientos invasivos.

Aquí es donde entra la magnetoterapia lumbar, una terapia no invasiva que se puede usar en casa. Se basa en campos magnéticos pulsados (PEMF) y se utiliza con el objetivo de ayudar en la recuperación del tejido, reducción de inflamación y modulación del dolor.

Ojo: no es una “cura mágica” ni sustituye el diagnóstico médico, pero en algunas personas puede ser un complemento útil, sobre todo cuando el dolor lumbar se alarga en el tiempo y te limita la vida.

En este artículo te explico de forma clara y apoyado en artículos científicos, qué puede aportar la magnetoterapia en el dolor lumbar persistente.

La lumbalgia crónica: causas y síntomas principales

La lumbalgia crónica se manifiesta como un dolor persistente en la zona inferior de la espalda, afectando a un gran número de personas en diversas etapas de sus vidas. En mi caso por ejemplo, comenzó durante la adolescencia, debido a un mal movimiento mientras jugaba a fútbol. Lo expliqué en este artículo.

Este tipo de dolor en la parte baja de la espalda, puede surgir por múltiples motivos, lo que la convierte en un síntoma complejo y multifacético.

Las causas más comunes de la lumbalgia crónica son:

  • Degeneración articular: El desgaste del cartílago articular es una causa habitual, especialmente en personas mayores.
  • Lesiones musculares: Esfuerzos excesivos o movimientos repetitivos pueden provocar lesiones en los músculos y ligamentos de la espalda.
  • Problemas posturales: Mantener posiciones incorrectas durante períodos prolongados contribuye al desarrollo del dolor lumbar.
  • Hernias discales y espondilolistesis: El desplazamiento de los discos intervertebrales en muchos casos genera un dolor intenso y a menudo irradiado hacia las piernas (como fue mi caso).
  • Factores psicológicos: El estrés y la ansiedad pueden intensificar la percepción del dolor, complicando el cuadro clínico.

Los síntomas asociados a la lumbalgia crónica pueden variar en intensidad y pueden aparecer como:

  • Dolor sordo y persistente en la parte baja de la espalda.
  • Rigidez, especialmente tras periodos de inactividad.
  • Dolor que se intensifica con ciertos movimientos o actividades físicas.
  • En algunos casos, entumecimiento o debilidad en las extremidades inferiores.

La lumbalgia crónica no solo afecta negativamente la salud física, sino que también repercute en el bienestar emocional y calidad de vida. Puede limitar la capacidad para realizar tareas cotidianas e incluso afectar la vida social y laboral de la persona afectada.

Principios básicos de la magnetoterapia lumbar

La magnetoterapia se basa en la teoría de que los campos magnéticos pulsados pueden influir en el proceso de curación del cuerpo humano. Las máquinas de magnetoterapia utilizan campos magnéticos de diferentes intensidades y frecuencias, aplicándolos sobre la zona afectada para estimular la regeneración celular, reducir la inflamación y mejorar la circulación sanguínea. Al aumentar el flujo de sangre en los tejidos, se busca facilitar la oxigenación y eliminar sustancias de desecho que pueden estar contribuyendo al dolor.

El funcionamiento de la magnetoterapia se centra en varios aspectos:

  • Aumenta la circulación: Los campos magnéticos generan un efecto vasodilatador que aumentan el flujo sanguíneo en la región lumbar, aliviando el dolor y mejorando la movilidad.
  • Reducir la inflamación: Esta terapia puede reducir los procesos inflamatorios en los tejidos afectados, ayudando a reducir el dolor y las molestias que produce la lumbalgia crónica.
  • Estimula la regeneración celular: La magnetoterapia potencia los mecanismos de reparación natural del cuerpo, acelerando la recuperación de las lesiones y mejorando el bienestar general de la zona lumbar.

Las sesiones de magnetoterapia suelen durar entre 20 y 45 minutos y es recomendable realizar un número mínimo de sesiones (al menos 20) para poder observar efectos significativos, aunque si tienes lumbalgia crónica, te recomiendo que durante la semana realices dos o tres sesiones de mantenimiento. Los tratamientos pueden variar en función de la intensidad y la duración de cada aplicación, siendo importante personalizarlos según las necesidades del paciente y la gravedad del dolor lumbar.

Existen dispositivos de magnetoterapia que se pueden utilizar tanto en casa como en clínicas. Estos aparatos ofrecen la posibilidad de ajustar la frecuencia y la intensidad del campo magnético, adaptando cada tratamiento a las necesidades específicas de cada paciente.

Equipos y dispositivos para magnetoterapia lumbar en casa o en la clínica

Cuando alguien empieza a mirar magnetoterapia para el dolor lumbar, casi siempre aparece la misma duda: “¿Necesito un equipo profesional o me vale uno para casa?”. Y la respuesta suele ser sencilla: depende de lo que busques y de cómo sea tu caso, aunque no te has planteado ¿”tener un equipo profesional para casa”?.

Los equipos de magnetoterapia Globus están diseñados tanto para el uso profesional en clínicas como para el uso doméstico. Esto permite a los pacientes acceder a tratamientos profesionales, en su propio domicilio, adaptados a sus necesidades y circunstancias específicas.

Los dispositivos están clasificados según su potencia, número de programas, método de aplicación (solenoides y accesorios) y tipo de señal o configuración de campo magnético que utilizan.

  • Equipos profesionales (clínica y hospital)
    Son equipos más avanzados, con más ajustes y posibilidades de personalización. Permiten trabajar con parámetros más amplios y un control más fino del tratamiento. Por eso se usan cuando el profesional quiere adaptar la sesión con precisión según el tipo de dolor lumbar, la fase (aguda o crónica), la tolerancia del paciente y la evolución semana a semana.
  • Dispositivos domiciliarios (uso en casa)
    Están diseñados para que cualquier persona pueda utilizarlos sin complicarse: son más fáciles de colocar, más cómodos para el día a día y encajan muy bien cuando hay dolor crónico que requiere uso continuo. Suelen utilizarse para aliviar síntomas y sobre todo, como mantenimiento entre sesiones o para personas que no pueden ir a consulta con frecuencia. La clave aquí no hacerlo bien y de forma regular.

Si el dolor lumbar te limita, lo más sensato es adaptar la elección a tu caso real. Si necesitas máxima personalización, control de parámetros y seguimiento, lo más recomendable es consultar con un profesional y si procede, tratarte en una clínica que trabaje con equipos de gama profesional.

Pero si lo que te hace falta es continuidad y comodidad, un equipo domiciliario bien elegido puede ayudarte a ser constante sin depender de horarios.

En cuanto a la duración y frecuencia de las sesiones, es recomendable un uso regular para observar efectos positivos. Como he comentado anteriormente, normalmente los tratamientos pueden durar entre 20 y 45 minutos y se recomienda un mínimo de 20 sesiones para empezar a notar los beneficios en el dolor lumbar crónico. Para evitar que el dolor aparezca con intensidad, es recomendable realizar dos o tres sesiones de mantenimiento a la semana una vez el dolor ha desaparecido o está estabilizado.

Es importante tener en cuenta que la elección del dispositivo adecuado puede influir en la efectividad de la magnetoterapia ya que un equipo con poca potencia y reducida gama de programas, no reportará los mismos resultados que un dispositivo más potente y completo.

Aplicación práctica de la magnetoterapia lumbar en el tratamiento del dolor crónico

La magnetoterapia puede aplicarse de varias formas para ayudar en el dolor lumbar crónico. La más habitual es usar solenoides (aplicadores) que generan campos magnéticos pulsados. Desde la consola del equipo se selecciona el programa y se ajustan parámetros como la intensidad y la frecuencia, adaptándolos al tipo de dolor, a la tolerancia de la persona y a las características del caso.

Magnetoterapia lumbar

Los solenoides se colocan sobre la zona dolorosa de la espalda para que el campo magnético alcance el área a tratar. La intención es ayudar en los procesos de recuperación del tejido, mejorar la circulación, reducir inflamación y ayudar a modular el dolor, especialmente cuando hay molestias persistentes.

Otra manera es hacerlo con colchoneta específica para la zona lumbar. Es más cómodo y fácil de usar. En este artículo te doy más detalles.

Una técnica complementaria

La magnetoterapia pueden ser complementadas con otros tratamiento. Es posible combinarla con fisioterapia o terapias manuales que pueden ayudar a mejorar el rango de movimiento del paciente y fomentar una recuperación más rápida y efectiva.

Personalizar la magnetoterapia (ajustando parámetros como el programa, la frecuencia, la intensidad y el tiempo de aplicación) permite adaptar el tratamiento a cada caso y hacerlo más completo, especialmente cuando el dolor lumbar es crónico y no responde igual todos los días.

Evidencia científica y eficacia del tratamiento con magnetoterapia

La magnetoterapia ha despertado un interés creciente como posible tratamiento complementario para el dolor lumbar crónico.

En primer lugar, los estudios sobre imanes estáticos (pulseras, plantillas, etc.) muestran en general que no son más efectivos que el placebo para aliviar el dolor. Por eso, las revisiones sistemáticas concluyen que estos imanes no pueden recomendarse como tratamiento para el dolor. Recuerda que la magnetoterapia no utiliza campos magnéticos fijos, sino campos magnéticos pulsados. PMC

Estudio:
Imanes estáticos para reducir el dolor: revisión sistemática y metanálisis de ensayos aleatorizados

La mayoría de los equipos médicos que se usan hoy en fisioterapia y en casa, trabajan con campos electromagnéticos pulsados (PEMF), no con imanes estáticos. En este tipo de magnetoterapia, varias revisiones sistemáticas y ensayos clínicos en personas con lumbalgia crónica han encontrado una reducción moderada del dolor y, en algunos casos, una ligera mejoría de la discapacidad, sobre todo cuando se compara con placebo.

Estudio:
Eficacia de la terapia de campo electromagnético pulsado en el dolor lumbar: una revisión sistemática de ensayos controlados aleatorios.

Podemos decir que la magnetoterapia con campos pulsados es considerada como una buena herramienta para tratar el dolor lumbar crónico. Si además se acompaña de un plan más amplio que incluya ejercicio terapéutico, educación postural y buena alimentación antiinflamatoria, entonces los resultados serán más sólidos.

Magnetoterapia y fisioterapia: tratamientos complementarios

La combinación de magnetoterapia y electroestimulación puede ser una opción todavía mejor para el manejo del dolor lumbar crónico. Ambas terapias se complementan, ayudando a mejorar la calidad de vida de los pacientes.

La electroestimulación se centra en fortalecer la musculatura de la espalda y mejorar la movilidad, mientras que la magnetoterapia se utiliza para reducir la inflamación y el dolor.

En cuadros de dolor lumbar persistente, suele ser útil combinar un trabajo activo (ejercicio terapéutico) con herramientas que ayuden a reforzar la musculatura sin añadir cargas innecesarias. La electroestimulación en la zona lumbar y abdominal puede utilizarse como apoyo para activar y fortalecer la musculatura estabilizadora, especialmente si hay dolor, miedo al movimiento o baja tolerancia al ejercicio.

El objetivo de estos programas suele ser:

  • Mejorar el soporte de la columna reforzando la musculatura del core (abdominales profundos, multífidos, glúteos y estabilizadores).
  • Recuperar movilidad y control, para moverte con menos rigidez y mejorar el rango de movimiento sin dolor.
  • Aumentar la resistencia funcional para que actividades diarias (caminar, estar de pie, agacharte, conducir) se hagan con menos fatiga y menos molestias.

Por su parte, la magnetoterapia puede acompañar el programa de fortalecimiento, ayudando a acelerar la recuperación de lesiones y a disminuir la percepción del dolor (una se centra más en el entorno del tejido y la otra en activar y reforzar la musculatura).

Eso sí, aunque pueden encajar bien juntas, es importante usarlas de forma coordinada y adaptada a cada persona. No todos los casos responden igual y, si se aplican sin ajustar intensidades, tiempos o frecuencia, puede aparecer irritación, fatiga excesiva o un aumento del dolor. Cada caso es único y conviene personalizar.

En la práctica, muchas personas mejoran del bienestar general cuando integran ambas modalidades de manera constante. Una forma habitual de hacerlo es mantener sesiones de electroestimulación según el objetivo (fuerza/estabilidad) y usar la magnetoterapia de forma regular como apoyo, buscando que el proceso sea más llevadero y progresivo en el tiempo.

Seguridad, efectos secundarios y recomendaciones para el uso de magnetoterapia para lumbalgia

El uso de magnetoterapia es generalmente considerado seguro para la mayoría de las personas. Sin embargo, es fundamental seguir ciertas precauciones para evitar efectos no deseados. Se recomienda que los pacientes consulten a un profesional de la salud antes de comenzar cualquier tratamiento con magnetoterapia, especialmente aquellos con condiciones médicas preexistentes o que estén embarazadas.

Entre los efectos secundarios potenciales, algunos usuarios han reportado sensaciones de calor, hormigueo o incomodidad durante las sesiones. Estos síntomas suelen ser leves y temporales. Si se experimentan reacciones más graves como irritación de la piel o malestar persistente, se debe suspender el tratamiento y acudir a un médico.

Recomendaciones prácticas para el uso de magnetoterapia

  • Realizar un seguimiento de los síntomas antes, durante y después del tratamiento para valorar la efectividad de la terapia.
  • Limitar el uso de dispositivos de magnetoterapia en áreas con heridas abiertas o inflamación aguda para evitar complicaciones.
  • Utilizar los equipos siguiendo las instrucciones del fabricante y bajo la supervisión de un profesional.
  • Evitar el uso simultáneo de otros tratamientos que puedan interferir con la magnetoterapia.
  • Tomar descansos entre sesiones para permitir al cuerpo reaccionar adecuadamente al tratamiento.
  • Evaluar regularmente la necesidad de continuar con la terapia, adaptando el tratamiento según la evolución de los síntomas.

Es esencial estar informado acerca de las limitaciones de la magnetoterapia. Aunque algunos pacientes pueden experimentar alivio, los resultados pueden variar. La atención médica y la evaluación continua son importantes para asegurar un resultado seguro y eficaz en el manejo del dolor lumbar.

¿Necesitas un equipo de magnetoterapia para tratar ese dolor lumbar que no desaparece?

Si quieres conocer más detalles sobre las características de cada modelo, te invito a descargar esta guía comparativa de aparatos de Magnetoterapia y después pregúntame.

Allí encontrarás la información técnica organizada de forma sencilla y práctica.

Y si lo prefieres, también puedes enviarme un mensaje contándome tu caso. Haz clic en la siguiente imagen y me pondré en contacto contigo para ayudarte a elegir el equipo de magnetoterapia que mejor se adapte a tus necesidades.

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Sé Feliz

Pedro García.

Referencias:

Paolucci T et al. Electromagnetic field therapy: a rehabilitative perspective in the management of musculoskeletal pain – a systematic review. J Pain Res. 2020;13:1385-1400. Dove Medical Press La exploración de diferentes combinaciones de tratamientos también podría arrojar resultados más prometedores y mejorar la calidad de vida de quienes sufren de lumbalgia crónica.

Pittler MH et al. Static magnets for reducing pain: systematic review and meta-analysis of randomized trials. CMAJ. 2007;177(7):736-742. PMC

Andrade R et al. Pulsed electromagnetic field therapy effectiveness in low back pain: A systematic review of randomized controlled trials. Porto Biomed J. 2016;1(5):156-163. doi:10.1016/j.pbj.2016.09.001 PubMed+1

Sun X et al. Efficacy of pulsed electromagnetic field on pain and physical function in patients with low back pain: a systematic review and meta-analysis. Clin Rehabil. 2022;36(5):636-649. PubMed+1

Elshiwi AM et al. Effect of pulsed electromagnetic field on nonspecific low back pain: a randomized double-blind controlled trial. Braz J Phys Ther. 2019. PubMed+1

Öztürk GY et al. The positive effect of pulsed electromagnetic field therapy on pain and disability in patients with chronic low back pain. Rheumatol Int. 2024. SpringerLink

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