Usando PowerDot (1)

Powerdot, el electroestimulador invisible

Comparte con tus amigos
Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Share on LinkedIn

¿Imaginas un electroestimulador que pudiera recuperar tus músculos sin que nadie se diera cuenta, mientras estás en el trabajo, con los amigos o la familia?

Se llama PowerDot.

Siempre he querido algo así.

Los fines de semana salgo con la bicicleta por las mañanas. Trato de llegar con los gallos de delante, con los que compiten y con los que están más fuertes. La sensación de llegar delante con los dos o tres mejores… es una pasada, pero ver cómo van llegando uno a uno el resto de compañeros mientras estás sentado tomándote el café… ciertamente es una sensación egoica (no me gusta sacar a pasear mi ego. Cuanto más encerrado esté y cuanto menos se muestre, mucho mejor). Es algo que tengo que tratar de controlar, pero el llegar delante con los jóvenes y los más fuertes me transmite la sensación de que estoy haciendo las cosas bien.

Evidentemente ese esfuerzo tiene un desgaste y hay que recuperarlo cuanto antes porque al día siguiente, el domingo, hay otra paliza para tratar de ser los primeros para tomar el café y volver a ver cómo van llegando los compañeros (otra vez el ego… perdón…)

Y cuando llego a casa, lo ideal sería comer bien, dormir la siesta con el electroestimulador puesto en las piernas para recuperar y quedarme toda la tarde tumbado en el sofá viendo la tele y recuperando.

Esto lo podría hacer si viviera sólo, pero al igual que yo, la mayoría de los que hacen deporte el fin de semana tiene familia y hay que tratar de encontrar el equilibrio para que todo vaya bien; deporte por la mañana y a partir del mediodía, familia y amigos.

Es habitual quedar a comer con los amigos, tomar unas cervezas, echar unas risas y tratar de solucionar el mundo mientras los niños juegan alrededor de todos.

En estas situaciones, siempre he pensado:

“Si tuviera aquí el electroestimulador, podría darme un masaje mientras estoy hablando con mis colegas. De esta forma, estaré fresco para mañana y podré aguantar el ataque de los competidores y los más jóvenes que seguro intentan escaparse en la subida de…”

Por suerte, salió lo que estaba buscando.

Se trata de PowerDot. PowerDot wireless y teléfono

Tiene dos puntos muy muy muy fuertes para que lo puedas utilizar en cualquier situación sin que nadie se de cuenta.

El primero es que PowerDot es pequeñísimo y planísimo: Tan sólo pesa 25 gramos y tiene no más de 2 centímetros de ancho. Esto te permite utilizarlo incluso con pantalones ajustados y en cualquier situación, tanto para cuádriceps como para gemelos. Por supuesto, también para el resto de músculos.

El segundo es que lo controlas desde el móvil: El teléfono móvil es ya una extensión del cuerpo. Es habitual consultar el móvil para muchas cosas a lo largo del día. Con PowerDot, puedes subir o bajar intensidad y cambiar o repetir programa de recuperación desde tu teléfono. No tienes que sacar más que el móvil para comenzar o repetir tu masaje recuperador. PowerDot cuenta con una buena sección de programas de recuperación que ayudarán a dar frescura a tus músculos.

Te puedes descargar en tu móvil la APP de PowerDot para que veas los programas de masaje de los que te estoy comentando. Es totalmente gratuita.

El punto más fuerte del electroestimulador PowerDot es que es invisible. Nadie se dará cuenta de que lo llevas porque no tiene cables. Es inalámbrico. Si acaso notarán que tus músculos vibran a causa del masaje, pero te apartas un poquito de la mesa o dejas de tocarla, y nadie se tiene por qué enterar. Así todos están contentos; tu familia porque estás con ellos y tú porque estás recuperando para el día siguiente.

¿Y si quieres cambiarlo de músculo para que comience con el masaje en otro lado? Te disculpas un momento, te acercas al baño y allí te cambias el electroestimulador de músculo para continuar con la sesión de masaje mientras sigues con tus amigos y tu familia intentando arreglar el mundo.

También es válido para la oficina. Dolores localizados de lumbares, de cervicales, de dorsales, epicondilitis… te lo llevas puesto desde casa y a media mañana lo enciendes y comienzas con el masaje. En estos casos también te puede venir bien un programa de tonificación una vez lleves unos días aplicando masajes. Así fortaleces la zona y poco a poco los dolores van disminuyendo. Puedes obtener más información sobre PowerDot en nuestra tienda, pinchando en el siguiente enlace:

https://www.electroestimulaciondeportiva.com/producto/powerdot-wireless/ 

Pantorrillas

Como puedes ver, Powerdot es el electroestimulador invisible que te acompaña a todos lados. Te ayuda a recuperar delante de todo el mundo y lo mejor de todo, sin que nadie se entere.

Sé Feliz

Pedro García

Comparte con tus amigos
Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Share on LinkedIn